El sitio es muy fácil de usar: Creas una cuenta con tu correo y luego puedes ir armando las estanterÃas de libros, cargándolos por el Nro. de ISBN o el tÃtulo o autor, etc. Lo bueno es que está en español y te permite compartir tu biblioteca con otros usuarios, al mejor estilo 2.0.
No dejes que termine el dÃa sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz,
sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesÃas sà pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima, nos enseña,
nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continúa:
Tú puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio
La mayorÃa vive en un silencio espantoso.
No te resignes. Huye.
“Emito mis alaridos por los techos de este mundo”, dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesÃa sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
VÃvela intensamente, sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron,
de nuestros “poetas muertos”,
te ayudan a caminar por la vida.
La sociedad de hoy somos nosotros, los “poetas vivos”. No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas.
Noche de jueves, especial para dedicarle un pequeño texto de Eduardo Galeano, de El libro de los abrazos, antes de que se duerma, mientras escucho bellÃsima música del Canal New Age de Sky.fm.A domani, pricipessa!!!
Comparto en esta noche, algunos pequeños textos de El Libro de los Abrazos de Eduardo Galeano. Como para ir a dormirse abrazados y arropados por sus palabras… Dulces sueños, blogosfera…
La noche/3
Yo me duermo a la orilla de una mujer: yo me duermo a la orilla de un abismo.
Nombres /1
A la casa de los nombres acudÃan, queriendo llamarse,
las personas y los bichos y las cosas.
Los nombres tintineaban,
ofreciendose: prometÃan buenos sones y egos largos.
La casa estaba siempre llena de personas y bichos
y cosas probándose nombres.
Helena soñó con la casa de los nombres
y allà descubrió a la perrita Pepa Lumpen,
que andaba en busca de un nombre más presentable.
En lo alto del bosque y en lo hondo del lago,
en el minuto alegre y en el minuto aciago,
en la función pagana y en el sagrado rito,
en el limpio silencio y en el áspero grito.
No importa: aunque me digan todos que desvarÃo,
yo te espero en las ondas musicales del rÃo,
en la nube que llega blanca de su trayecto,
en el camino angosto y en el camino recto.
Madrugada de sábado, releyendo con un vaso de jugo de limón, El libro de los abrazos, de Eduardo Galeano. Cómo me gustarÃa conocerte, Eduardo!!! Me he comido literalmente tus libros en pocas horas, en pocos dÃas. Para ella, dedico 2 textos…
La noche/1
No consigo dormir. Tengo una mujer atravesada entre los párpados. Si pudiera, le dirÃa que se vaya, pero tengo una mujer atravesada en la garganta.
Recent Comments